Con tantas anécdotas divertidas a lo largo de los años, es imposible no tener cariño a las máquinas M-iQ.
Algunas navegan los siete mares, trabajando día y noche en barcos de crucero y otras naves. Una fue trasladada en helicóptero hasta la cima de una montaña; otra realizó un ciclo de lavado con tierra pulverizada como parte de un ritual de purificación. Y las máquinas M-iQ también fomentan espacios de trabajo inclusivos que ofrecen a todas y a todos una oportunidad justa en el mercado de trabajo. A nadie sorprende que hoy se utilicen en más de 100 países, lavando millones de vasos en grandes eventos, enormes cantidades de vajilla en cocinas profesionales y maquinaria pesada en la industria alimentaria.
El M-iQ ha merecido con razón numerosos reconocimientos y diversos galardones. Incluso hay clientes que le han puesto apodos, y también es probable que la hayan copiado.
Hoy tenemos un motivo de celebración muy especial: el M-iQ número 10 000 acaba de salir de la línea de montaje, rumbo a Dinamarca a Gate Gourmet, uno de los líderes mundiales en catering aéreo. Resulta increíble hasta dónde hemos llegado desde que el dúo de magos Ehrlich Brothers presentó en 2009 en directo el primer M-iQ en el escenario de Europa-Park. (¿Sospechábamos entonces que alcanzaría un éxito tan rotundo? Bueno, puede que un poco...)
Y sí, has leído bien sobre los magos. De hecho, la era M-iQ ha sido bastante mágica desde el primer día.